Mi inspiración está por los suelos, así que la usaré como excusa para que las entradas que estoy escribiendo últimamente sean tan escuetas e ineficaces, pero bueno, tendré que escribir, digo yo.
En este caso, hablaré de Ghost in the Shell, la serie, cuyo nombre completo es "Ghost in the Shell: Stand Alone Complex". La vi porque estaba en la cúspide de las series de animación en las páginas que frecuento (no por ello las más fiables), y además tenía algo que pocas series tienen hoy día: Un final.
Cero spoilers
Ghost in The Shell: Stand Alone Complex, fue la primera serie de Ghost in the Shell, manga creado por Masamune Shirow. La serie salió solo después de la primera película, nacida en 1995, y que se titulaba Ghost in the Shell, a secas, y que ya tengo lista para ver, así que os hablaré de ella dentro de un tiempo.
Esta serie fue producida en 2002, y después de ella han habido muchos especiales, algunas temporadas, películas... pero bueno, el caso es que la serie es prácticamente autoconclusiva, así que voy a hablar de ella al margen del resto de la saga.
Pues bien, ¿de qué va Ghost in the Shell? La serie, de formato semiepisódico (ahora explicaré este punto), trata sobre un futuro en el que los humanos han sido cibernetizados. Muchos han sido convertidos en cyborgs, vinculando sus cerebros a terminales externas, recibiendo mejoras físicas, visuales, etc.
Pero en este futuro el crimen es tan real como en nuestra actualidad, y en ciertos casos, la situación se agrava tanto que la policía no es suficiente.
En esos casos, la sección 9, una unidad secreta formada por individuos especialmente capacitados para detener ataques terroristas, tendrá que encargarse de neutralizar esas amenazas.
