Lo cierto es que de la saga de videojuegos El Profesor Layton he tocado más bien poco. Jugué en su día a La Caja de Pandora (que tengo original), y me gustó, pero al no haber visto los demás a un precio decente, no he pasado de ahí, si bien son juegos que me interesaría jugar.
En fin, el caso es que ese débil acercamiento a la saga fue suficiente para interesarme por esta película, especialmente cuando supe que en ella actuaban los mismos actores de doblaje que en el videojuego.
Voy a hablar de ella, pero eso sí, me gustaría precisar que hace más de dos meses desde que la vi, así que probablemente mi memoria se haya resentido un poco con respecto a los detalles, aunque creo que podré remarcar lo importante.
Artículo libre de spoilers
Imaginarse al profesor Layton como protagonista de una película no era una idea descabellada. Ya en sus juegos pudimos ver suficientes atisbos de una historia más que decente que podía narrarse de buena manera en una película, si bien el mayor obstáculo se presentaba en los puzzles, que eran, a su vez, el sello característico de la saga.
También lo es presentar misterios "ilógicos" durante la trama, y en este caso, este misterio se presenta como la premisa: En los primeros minutos, Layton y Luke asisten a una ópera de una conocida, que tras acabar la obra, les comunica algo imposible. Una amiga suya que falleció tiempo atrás ha regresado como una niña pequeña, y afirma haber obtenido la clave para la vida eterna.
