8 de Junio de 2017
Y seguimos con la odisea de dioses griegos en la cuarta entrada de God of War en este blog. La primera fue una de las primeras entradas de Diario de Tellus (sin contar las que pegué desde el anterior blog, que son mucho peores), y luego hablé aquí de los dos juegos de PSP: Chains of Olympus y Ghost of Sparta.
Voy hablando de ellos en el orden en el que los jugué, que también es el orden cronológico dentro de la línea temporal de la saga, a excepción de Ascention, que lo jugaré al final. Me explico: Chains of Olympus y Ghost of Sparta ocurren ambos antes que God of War 2, aunque el primero salió después, y el segundo salió después incluso que God of War 3.
A estas alturas, una cosa que queda clara es que el estándar de calidad de God of War es alto. Es decir, de momento, el peor de los juegos de la saga y el mejor no son muy diferentes. En la saga puede verse una evolución hacia la espectacularidad y la acción, con respecto a la fuerte presencia de los rompecabezas en la primera entrega. Eso sí, estos no acaban por desaparecer.
En fin, voy a comenzar ya. Esta entrada tampoco será muy larga, porque la mayoría de las cosas que tengo que decir ya las he dicho anteriormente en juegos anteriores de la saga.
La sinopsis contiene spoilers del primer God of War
A principios de 2007, llegó para PlayStation 2 la segunda entrega de la saga principal: God of War 2, de la mano de Santa Monica Studio, que se encargó de todos los juegos de la saga principal y de God of War Ascension, y que supervisó los God of War de PSP.
God of War 2 llegó después de God of War y God of War: Chains of Olympus, aunque cronológicamente en la saga se sitúa después de God of War Ascension y God of War: Ghost of Sparta, además de los dos antes mencionados.
La historia, por tanto, es la quinta en la línea temporal de la saga, aunque para entender bien la trama basta con haber jugado al primer God of War.




