[DS] Castlevania: Portrait of Ruin

domingo, 14 de febrero de 2016
Hubiera preferido no repetir consola tan pronto, pero este juego era el que menos reciente tenía de todos los que tengo pendientes para hablar, así que decidí no dejarlo demasiado a la suerte.

Desde que jugué Curse of Darkness, entrega de la saga para PlayStation 2, he jugado a todos los Castlevania que he podido. Cierto es que Curse of Darkness es uno de los juegos de la saga que, por alejarse en ciertos aspectos, está bastante mal valorado por la crítica, pero a mí me gustó mucho y de momento es uno de los juegos de Castlevania que más me gustan.
He probado todos los de GBA, Bloodlines de Mega Drive, Curse of Darkness, el primer Lords of Shadow y, hasta jugar a este, a Dawn of Sorrow, el primero de DS. También, por supuesto, a Symphony of the Night, el más famoso de todos.
En pendientes tengo el tercero de DS, Lament of Innocence de PS2 y Super Castlevania IV. Hay muchos más, pero estos son los que más me interesan.

En fin, que había jugado muchos juegos de la saga antes de pasar a Portrait of Ruin, y creo que comparar su calidad dentro de la saga no estará de más. No me entretengo más.



Libre de spoilers



Castlevania: Portrait of Ruin es el segundo Castlevania de Nintendo DS, y si nos ponemos a contar, el juego número 26 de la saga en toda su historia. Lo que se dice poco.
Mientras que el primer juego de la portátil, Dawn of Sorrow, continuó la historia contada en Aria of Sorrow y utilizó su mismo sistema añadiendo algunas mejores, Portrait of Ruin cuenta una nueva historia inspirada en la época de la segunda guerra mundial.

Jonathan Morris, hijo de John Morris (protagonista de Castlevania: Bloodlines), es un descendiente lejano del legendario Clan Belmont, pero eso no le es suficiente para poder usar el legendario látigo Cazavampiros, que posee, pero que en sus manos carece de poder. Junto a él viaja Charlotte Aulin, aprendiz de bruja descendiente del mágico clan de Belnades.
Juntos se enfrentará al malvado vampiro Brauner que, acompañado por sus dos diabólicas hijas, está usando el poder de Drácula para sembrar el caos y la oscuridad por el mundo.

En contraposición con lo que se suele ver en la saga, y siguiendo la estela marcada por la minisaga Sorrow, Portrait of Ruin vuelve a presentar una estética anime lejana a los tétricos entornos que se suelen presentar en Castlevania, si bien las ideas que se usan siguen siendo igual de macabras. 

Aunque el nivel de calidad gráfica es igual de bueno que de Dawn of Sorrow, podemos decir que es un punto negativo el reciclaje de elementos. Es decir... PODEMOS decirlo, no tenemos que decirlo si no queremos, porque los enemigos se adecuan a los entornos, los escenarios son originales y apenas se repiten ideas de mapas. Así que, sí, usa la base gráfica de Dawn of Sorrow, pero, ¿es eso un error? Os lo dejo a libre elección, pero a mi gusto, la nueva variedad aportada por el juego justifica de sobra este estilo, si bien esto le resta identidad al propio título.



Como principal característica propia del título, podremos manejar alternativamente a dos personajes, cada uno con sus habilidades propias.

No es la primera vez que controlamos a más de un personaje en la saga. Ya fuera por separado (Como en Bloodlines) o en continuo cambio (como, por ejemplo, en algún modo extra de juegos anteriores), la idea del uso de varios personajes no es nueva. Sin embargo, en esta ocasión se ha puesto especial énfasis en este sistema, añadiendo ataques combinados, características diferenciadoras... de modo que tener dos personajes consiga una experiencia más plena y compleja a las ya vistas en la saga.
Lo cierto es que con decir esto ya es suficiente si habéis jugado a Dawn of Sorrow, pues los juegos son realmente muy similares en el control. Eso significa que tenemos un Castlevania de estilo Metroidvania de gran calidad, pero además podemos hablar del diseño de niveles y la dificultad. 
Tenemos a Jonathan, que usa ataques físicos y diversas armas, algo muy visto en la saga, y a Charlotte, que usa libros para atacar y puede ejecutar hechizos cuyo poder aumenta hasta niveles devastadores si se cargan lo suficiente. El juego en sí tiene una dificultad moderada pero alta con respecto a los Castlevania anteriores. Me explico, sin llegar a la dificultad brutal que hemos visto en algunos juegos, ciertos jefes y partes del juego pueden resultar algo complicadas. Aún teniendo experiencia en la saga, no serán un paseo sencillo, y eso es algo que gusta bastante. El problema, quizás, es que un buen uso de los hechizos de Charlotte puede hacer desaparecer al más poderoso de nuestros enemigos en cosa de segundos. Por supuesto podemos elegir no hacerlo, pero la opción está ahí, y resta mucha dificultad si queremos aprovecharnos de ella, especialmente en lo que respecta a los jefes.



A parte de la presencia de dos personajes, el elemento más característico de Portrait of Ruin, y el que le da nombre al juego, es la introducción de un elemento nunca antes visto en Castlevania: los cuadros. No es la primera vez que viajamos por diversos escenarios, es cierto, a pesar de que la costumbre sea explorar el Castillo de Drácula. En Curse of Darkness, por ejemplo, ya viajábamos por valles, bosques y cuevas, y eso solo por poner un ejemplo. Pero la forma de usar ese elemento es diferente en Portrait of Ruin. Tenemos el clásico castillo para explorar como siempre, y dentro de él encontraremos cuadros que nos teletransportarán a diversos escenarios ajenos al mismo, pero de temáticas "terroríficas" por así decirlo. Uno de los más destacados, y el que aparece casi siempre como ejemplo, es el escenario de la Pirámide egipcia, con momias y todo eso. Un escenario muy chulo y una forma excelente de usar los cuadros.

Y los cuadros son usados de excelente forma, llevándonos a escenarios de un tamaño no muy grande pero suficiente, que se juegan casi como niveles que hay que completar, con algo de exploración pero a un nivel menor al que estamos acostumbrados en Castlevania... durante medio juego. No voy a destripar nada, pero digamos que el uso de los cuadros en la recta final es... muy mediocre. Ahí lo dejo.
De todos modos, estos dos elementos mencionados sirven de diferenciadores de Portrait of Ruin, otorgándoles la identidad que no consiguen solo con los gráficos y el control, precedidos por Sorrow.


Espero no haberme olvidado nada importante en cuestión gráfica y jugable, así que pasaré a la historia.
Si has jugado otros juegos de la saga, ya sabes cómo funciona la trama: Comienzo brusco que nos mete directamente en plena acción, y luego, esta se va desarrollando de forma más constante a medida que nos acercamos al final. En este caso, dentro de la saga, tenemos otra historia decente, que nos acompañará bien durante el trayecto del juego. Los personajes no acaban de destacar mucho pero funcionan, y aunque como suele ocurrir, la trama no tome un papel protagonista, sí que se torna lo suficientemente interesante como para servir de aliciente, sobre todo por el final.

Por último, queda tratar la banda sonora. Estamos acostumbrados a una calidad concreta cuando hablamos de Castlevania. En Portrait of Ruin el estilo que se ha elegido, fiel como siempre a la saga, ha sido de nuevo el mismo marcado por Sorrow, lo cual es lógico teniendo en cuenta que se comparte estilo gráfico. 
La competencia dentro de la saga es dura, muy dura. Se han visto algunos de los mejores temas de la historia de los videojuegos en Castlevania, y ante eso Portrait hace un excelente trabajo, como siempre, pero sin alcanzar ese nivel. Las opiniones son diversas, pero a mi gusto, los temas de Portrait of Ruin permanecen en un nivel ligeramente superior al medio dentro de la saga, lo que es un elogio importante. Os pongo unas muestras:







También hay, como es costumbre en la saga, algunas remezclas de temas de juegos anteriores. Portrait continúa la historia de Bloodlines, así que no es de extrañar que use algún tema suyo, como este:







La saga Castlevania pocas veces decepciona. Siempre encuentra la manera de innovar manteniéndose fiel a sí misma. En este caso la innovación es menor, pero la calidad sigue siendo patente.
Aunque personalmente prefiero los Castlevania Sorrow y otras entregas como Curse of Darkness (cuyos temas musicales son los mejores de la saga), Portrait of Ruin es muy buen Castlevania. Un juego independiente muy disfrutable y de excelente calidad, tanto para los seguidores de la saga como para aquellos que quieran, simplemente, jugar un buen juego de Nintendo DS.



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